reconoce sus orígenes

DOS CHINAS : UNA POR MAO OTRA POR CHIANG

POR 60 AÑOS  AMBAS SE TIENEN SUSPICACIAS Y HASTA ANIMADVERSION 

Publicado: 2017-06-15

Por:  Dennis Falvy

La Redacción Mundo acaba de colgar este post , en que se pregunta el por qué Panamá rompió su vínculo histórico con Taiwán y estableció relaciones diplomáticas con China. Me pareció entonces interesante , hacer un artículo con algunos antecedentes de estas dos chinas y otros artículos que la BBC ha publicado con anterioridad sobre el particular , para tener una mejor visión del tema, que es prolijo y complicado, pues hasta Trump tuvo líos con China, luego de su ascensión al cargo, por hablar telefónicamente con la presidenta de Taiwan.

Chiang Kai-shek gobernó Taiwán de forma autoritaria desde 1949 hasta su muerte en 1975, cuando fue sucedido por su hijo Chiang Ching-kuo. Durante su etapa en Taiwán nunca se resignó a que el exilio fuera definitivo. Mantuvo la esperanza de que el comunismo acabaría cayendo y que la República de China, bajo su liderazgo, reconquistaría la China continental.

Tras la invasión japonesa de China, el Gobierno dirigido por Chiang Kai-shek se replegó hacia el interior del país, estableciendo la capital provisional en Chongqing, ya que Nankín había caído en manos de los japoneses, que instauraron allí un Gobierno títere presidido por Wang Jingwei.

Durante la invasión japonesa, el KMT interrumpió la lucha contra el Partido Comunista de China, formando un frente unido contra los invasores.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, los japoneses se retiran de China, que recupera además la isla de Taiwán. En ese momento, se reanuda el enfrentamiento con los comunistas, dirigidos por Mao Zedong (Mao Tse- Tung).

El 1 de enero de 1947, se aprobó una nueva Constitución para la República de China. A lo largo de ese año, se eligió a los miembros de las diferentes cámaras del Parlamento nacional, y en abril de 1948, Chiang Kai-shek asumió el cargo de presidente de la República. El gobierno del KMT parecía estar afianzando su control sobre el territorio, a pesar de todas las dificultades, pero ya en 1946 se intensificó la lucha con los comunistas.

Contra todo pronóstico, las fuerzas comunistas del llamado Ejército Popular de Liberación, desde sus bases de poder en el campo, conseguieron finalmente ganar esta guerra civil. A lo largo de 1949, se sucedieron las victorias comunistas.

Chiang Kai-shek empezó a enviar personal hacia el sur para preparar desde allí la ofensiva contra los comunistas. El gobierno del KMT se vio obligado a abandonar Nankín. El 5 de febrero, la capital se trasladó a Cantón. El 26 de mayo, Chiang se desplazó a Taiwán.

Ante el avance comunista (el 1 de octubre Mao Zedong había proclamado la fundación de la República Popular China), el Gobierno republicano trasladó la capital provisional de Cantón a Chongqing el 15 de octubre y finalmente a Chengdu el 29 de noviembre. Chiang había vuelto al continente desde Taiwán el 14 de noviembre y estuvo en Chonqqing y Chengdu intentando resistir la victoria comunista.

Finalmente, el 8 de diciembre, Chiang dio por perdida la China continental y ordenó a sus tropas y a los más altos cargos del Gobierno que abandonasen Chengdu. El 10 de diciembre de 1949, Chiang Kai-shek y su hijo Chiang Ching-kuo volaron a Taiwán, desde donde esperaban poder reorganizarse para derrotar a los comunistas. Chiang Kai-shek nunca volvió a pisar la China continental.

MAO TSE-TUNG

(Mao Zedong o Mao Tse-tung; Hunan, China, 1893 - Pekín, 1976) Político y estadista chino. Nacido en el seno de una familia de trabajadores rurales, en el medio donde transcurrió su infancia la educación escolar sólo era considerada útil en la medida en que pudiera ser aplicada a tareas como llevar registros y otras propias de la producción agrícola, por lo que a la edad de trece años Mao Tse-tung hubo de abandonar los estudios para dedicarse de lleno al trabajo en la granja familiar


Sin embargo, el joven Mao dejó la casa paterna y entró en la Escuela de Magisterio en Changsha, donde comenzó a tomar contacto con el pensamiento occidental.

Posteriormente se enroló en el Ejército Nacionalista, en el que sirvió durante medio año, tras lo cual regresó a Changsha y fue nombrado director de una escuela primaria. Más adelante trabajó en la Universidad de Pekín como bibliotecario ayudante y leyó, entre otros, a Bakunin y a Kropotkin, además de tomar contacto con dos hombres clave de la que habría de ser la revolución socialista china: Li Dazhao y Chen Duxiu.

El 4 de mayo de 1919 estalló en Pekín la revuelta estudiantil contra Japón, en la que Mao Tse-tung tomó parte activa. En 1921 participó en la creación del Partido Comunista, y dos años más tarde, al formar el partido una alianza con el Partido Nacionalista, Mao quedó como responsable de organización.

De regreso en su Hunan natal, entendió que el sufrimiento de los campesinos era la fuerza que debía promover el cambio social en el país, idea que expresó en Encuesta sobre el movimiento campesino en Hunan.

Sin embargo, la alianza con los nacionalistas se quebró, los comunistas y sus instituciones fueron diezmados y la rebelión campesina, reprimida; junto a un numeroso contingente de campesinos, Mao huyó a la región montañosa de Jiangxi, desde donde dirigió una guerra de guerrillas contra Jiang Jieshi, jefe de sus antiguos aliados.

El Ejército Rojo, nombre dado a las milicias del Partido Comunista, logró ocupar alternativamente distintas regiones rurales del país.

En 1930, la primera esposa de Mao fue asesinada por los nacionalistas, tras lo cual contrajo nuevo matrimonio con He Zizhen.

Al año siguiente se autoproclamó la nueva República Soviética de China, de la que Mao fue elegido presidente, y desafió al comité de su partido a abandonar la burocracia de la política urbana y centrar su atención en el campesinado.

Pese a las victorias de Mao en la primera época de la guerra civil, en 1934 Jiang Jieshi consiguió cercar a las tropas del Ejército Rojo, tras lo cual Mao emprendió la que se conoció como la Larga Marcha, desde Jiangxi hasta el noroeste chino.

Entre tanto, los japoneses habían invadido el norte del país, lo que motivó una nueva alianza entre comunistas y nacionalistas para enfrentarse al enemigo común.

Tras la Segunda Guerra Mundial, se reanudó la guerra civil, con la victoria progresiva de los comunistas.

El 1 de octubre de 1949 se proclamó oficialmente la República Popular de China, con Mao Tse-tung como presidente. Si bien al principio siguió el modelo soviético para la instauración de una república socialista, con el tiempo fue introduciendo importantes cambios, como el de dar más importancia a la agricultura que a la industria pesada.

A partir de 1959, Mao Tse-tung dejó su cargo como presidente chino, aunque conservó la presidencia del partido. Desde este cargo promovió una campaña de educación socialista, en la que destacó la participación popular masiva como única forma de lograr un verdadero socialismo. Durante este período, conocido como la Revolución Cultural Proletaria, Mao logró desarticular y luego reorganizar el partido gracias a la participación de la juventud, a través de la Guardia Roja. Su filosofía política como estadista quedó reflejada en su libro Los pensamientos del presidente Mao.

POR QUÉ PANAMÁ ROMPIÓ SU VÍNCULO HISTÓRICO CON TAIWÁN Y ESTABLECIÓ RELACIONES  DIPLOMATICAS CON CHINA 

La presedenta taiwanesa había visitado Panamá en su gira por Centroamérica el año pasado. 

Derechos de autor de la imagen REUTERS Image caption La presidenta

La Redacción Mundo nos adentra a este tema singular y nos señala que .

"Esta es una situación que un mandatario responsable no podía seguir perpetuando".

Con estas palabras, el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, justificó este martes la decisión de su gobierno de romper sus relaciones diplomáticas de décadas con Taiwán al tiempo que las establece con China.

Varela, dijo en cadena de radio y televisión que las negociaciones para el establecimiento de relaciones a nivel de embajadores habían concluido con éxito este lunes en Pekín.

Los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países estuvieron a cargo de estas gestiones.

Así, son 20 los países con los que Taiwán conserva lazos diplomáticos, de los que 11 están ubicados en Latinoamérica y el Caribe, región que sigue siendo el principal bastión de la diplomacia taiwanesa.

Pekín exige a los países con los que mantienen relaciones diplomáticas a negárselas a Taiwán, isla a la que considera "provincia renegada".

Tanto el gobierno de Pekín como el de Taipéi, cada uno por su parte, se consideran los herederos legítimos de la China unificada.

LOS 20 PAÍSES QUE RECONOCEN A TAIWÁN

• América Belice, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas.

• África Burkina Faso y Suazilandia.

• Europa Ciudad del Vaticano

• Oceanía Islas Marshall, Islas Salomón, Kiribati, Nauru, Palaos y Tuvalu.

EPA

Desde el triunfo de la Revolución maoísta, en 1949, Naciones Unidas y la mayoría de las naciones occidentales habían considerado al de Taipéi -la capital de Taiwán- como el gobierno legítimo de China.

Eso, hasta 1971, cuando la ONU pasó a reconocer al gobierno comunista como la autoridad legítima de una única China.

Pero Panamá, que ya había establecido relaciones diplomáticas con China desde la época de la dinastía Qing, en 1909, y las continuó luego de la proclamación de la república, en 1912, se había mantenido leal a las autoridades en Taiwán. Hasta ahora.

LAS JUSTIFICACIONES DE VARELA

El mandatario panameño razonó la decisión argumentando que China es un país "que por sí solo representa el 20% de la población mundial y constituye la segunda economía más grande del mundo".


Derechos de autor de la imagen CHINA NEWS SERVICE Image caption El acuerdo fue cerrado en Pekín este lunes.

Además, "China es el segundo usuario más importante del Canal de Panamá y el primer proveedor de mercancías de la Zona Libre de Colón".

El comunicado oficial difundido este lunes enfatizó que ambos gobiernos acordaron el pronto envío de embajadores y brindarse toda la ayuda necesaria para la instalación de las embajadas.

Varela dijo también que Taiwán había sido "un gran amigo de Panamá" y expresó su agradecimiento por la amistad y cooperación.

Tras el anuncio de Panamá, los medios estatales de China publicaron fotos de los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países en Pekín, firmando el documento que establece las relaciones diplomáticas y brindando con champán.

Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China emitió un comunicado, anunciando que "el gobierno chino y su pueblo aprecian y acogen con satisfacción" la decisión de Panamá.


Derechos de autor de la imagen GETTY IMAGES Image caption "China es el segundo usuario más importante del Canal de Panamá y el primer proveedor de mercancías de la Zona Libre de Colón", dijo el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela.

Por su parte, el gobierno de Taiwán expresó su "fuerte descontento e indignación" por lo que calificó de ruptura "unilateral", criticó a Panamá por "ignorar años de amistad" y agregó que interrumpe por su parte las relaciones con el país centroamericano "por dignidad nacional".

Así, Taiwán, cuya líder Tsai Ing-wen visitó Panamá por última vez en junio del año pasado, anunció el "cese total de la cooperación y la asistencia bilateral" y la "evacuación del personal de la embajada y de los grupos técnicos".

Además, culpó a China por lo sucedido y subrayó que no competirá con el gigante "por la diplomacia del dinero".

Las empresas chinas están ya están desarrollando puertos en Panamá y han expresado interés en construir en los terrenos contiguos al Canal una vez que el país abra una licitación para ello este año

CHINA VS. TAIWÁN: LA DISPUTA DE MÁS DE 60 AÑOS QUE DIVIDE AL PAÍS MÁS GRANDE DE ASIA

La Redacción BBC Mundo nos advierte asimismo que el conflicto terminó oficialmente en 1950, luego de más de 20 años de combates, pero en cierto sentido la guerra civil china todavía no ha terminado.

La razón: China y Taiwán se ven a sí mismos como los herederos del gobierno legítimo de China. O, para ser más precisos, del de una China unificada.

Xi Jinping es, oficialmente, presidente de la República Popular China, el gigante asiático que tiene su capital en Pekín, una silla en el Consejo de Seguridad de la ONU y es una de las grandes potencias mundiales.

Tsai Ing-wen es presidenta de la República de China –también conocida como Taiwán–, que es considerada por Pekín una provincia renegada, pero todavía es reconocida por una veintena de países de América Latina y el Caribe, África, Europa y Oceanía.

Aunque el lunes, el gobierno de Panamá anunció que rompió sus relaciones diplomáticas de décadas con Taiwán al tiempo que las establece con China.

Pekín exige a los países con los que mantienen relaciones diplomáticas negárselas a Taiwán.

UNA CHINA, DOS GOBIERNOS

Para entender la situación de China y Taiwán, hay que remontarse a 1927 y el inicio de la guerra entre el entonces gobernante Partido Nacionalista Chino o Kuomingtang (al que pertenecía Ma Ying-jeou, presidente de Taiwán hasta 2016) y el Partido Comunista (al que pertenece Xi).

Habían pasado 15 años desde la abdicación del último emperador y luego de años de combates –interrumpidos durante una década por causa de la invasión japonesa de 1936– los comunistas, liderados por Mao, terminaron haciéndose con el control de la mayoría del territorio.

Eso obligó al líder nacionalista Chiang Kai-shek a trasladar su gobierno a la isla de Taiwán en 1949.

Naciones Unidas y la mayoría de los países occidentales siguieron considerando al de Taipéi –la capital de Taiwán– como el gobierno legítimo de China hasta 1971.

Ese año, sin embargo, la ONU pasó a reconocer al gobierno comunista como la autoridad legítima de una única China.

La política de la República Popular de obligar a elegir entre mantener relaciones diplomáticas con Pekín o con "la provincia renegada" hizo que el estatus internacional de Taiwán rápidamente se convirtiera en un asunto complicado.

Después de la decisión de Panamá, solo 20 de los 193 miembros de la ONU –incluyendo 11 naciones de América Latina y el Caribe– reconocen oficialmente al gobierno de Taipéi.

Pero muchos continúan manteniendo relaciones extraoficiales. Cuando Estados Unidos finalmente rompió relaciones diplomáticas con la isla en 1979 también se comprometió a defenderla.

Todavía hoy EE.UU. sigue siendo un raro, pero muy poderoso, aliado.

LA AMENAZA DEL INDEPENDENTISMO

Esta es probablemente la principal razón por la que Taiwán, con nada más 23,3 millones de habitantes, ha podido resistir las pretensiones anexionistas del gigante asiático y mantener su particular situación.

Aunque China –es decir, la República Popular– se reserva el derecho de obligarla a volver al redil por la fuerza de ser necesario.

REPÚBLICA DE CHINA

Capital: Taipéi

22.814.636 Población

• Extensión: 36.200 km2

• PIB: US$631.200 millones

• PIB per cápita: US$27.600

• Ejército: 300.000

Wikipedia Reuters

Lo espinoso de la relación, a menudo tensionada por amenazantes maniobras militares, explica por qué el contacto oficial entre Pekín y Taipéi ha sido prácticamente inexistente en los últimos años.

Pero las cosas empezaron a cambiar en julio de 2009, cuando los líderes de ambos lados intercambiaron mensajes por primera vez en más de 60 años.

Lo hicieron como líderes de sus respectivos partidos y no como presidentes. Pero también fue un primer paso simbólicamente importante.

REPÚBLICA POPULAR CHINA

Capital: Pekín

1.376.049.00 Población

• Extensión: 9.596.961 km2

• PIB: US$17,63 billones

• PIB per cápita: US$8.154

• Ejército: 2.285.000

ONU, BM, Wikipedia Reuters

En noviembre de 2015, ocurrió la primera reunión entre los líderes de China y Taiwán de toda la historia.

El mandatario chino, Xi Jinping, y su entonces par de Taiwán, Ma Ying-jeou, se encontraron en Singapur, pero ambos evitaron referirse al otro empleando el título de presidente.

La reunión puso en evidencia el interés de Xi y Ma por al menos mantener el statu quo frente a la amenaza creciente del independentismo, que es lo que parecía empujar el acercamiento de ese momento entre ambos mandatarios.

Lo delicado y complejo de la relación también llevó a las partes a acordar que las banderas de ninguno de los dos países pudieran ser visibles en las fotos de los mandatarios

Según la principal agencia taiwanesa de noticias, en la reunión el entonces presidente Ma propuso reducir la hostilidad en el estrecho de Taiwán, aumentar los intercambios y abrir una "línea directa" para fortalecer el "consenso de 1992", como se conoce al acuerdo que le permite a los dos lados reconocer el principio de "una sola China", pero interpretarlo de forma diferente.

El presidente Xi se expresó en el mismo sentido, declarando que el mantenimiento del consenso ayudaría "al gran rejuvenecimiento de la nación China".

Pero el histórico encuentro no desembocó en una declaración conjunta, ni se firmó ningún acuerdo.

Aunque fundamentalmente simbólica, la reunión fue importante.

"La historia recordará este día", declaró al final del encuentro el presidente Xi Jinping, quien también le dijo a su colega taiwanés "somos una misma familia".

Ma, por su parte, insistió en que "las dos partes deben respetar los valores y forma de vida del otro".

Muchos analistas también creen que los mandatarios estaban pensando sobre todo en su lugar en la historia.

UN LUGAR EN LA HISTORIA

La idea de una sola China no la defiende sólo Pekín: es también una de las banderas históricas del Kuomintang, que oficialmente favorecía una eventual reunificación y, mientras estuvo en el poder, hasta 2016, nunca buscó la independencia formal de Taiwán.

Pero desde la llegada de la democracia al país en 1990, el independentista Partido Democrático Progresista (PDP) ha ido adquiriendo cada vez más fuerza.

Ocupó la presidencia entre 2000 y 2008 (aunque como parte de una coalición, lo que lo obligó a manejar un discurso moderado) y la recuperó en enero de 2016, con la actual gobernante Tsai Ing-wen.

El último incidente diplomático entre China y Taiwán ocurrió cuando la mandataria llevaba pocos meses en el carg

En diciembre de 2016, Donald Trump, todavía presidente electo de Estados Unidos, mantuvo una conversación directa con Tsai Ing-wen, quebrando la política estadounidense establecida en 1979, cuando los dos países rompieron relaciones formales.

Desde entonces, ningún presidente estadounidense, sea electo o en funciones, se había puesto en contacto con ningún mandatario de Taiwán.

Pero Tsai Ing-wen hizo la excepción al llamar a Trump para felicitarlo por su victoria en las elecciones de noviembre de 2016.

El equipo de Trump explicó que el presidente también había "felicitado" a Tsai por convertirse en la presidenta de Taiwán en las elecciones de enero de ese año.

El ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yii, presentó un reclamo formal en Washington.

Pese a la queja, Trump sugirió días después que podía romper con la política de una "China unificada" y establecer relaciones formales con Taiwán. Dijo que si Pekín no hacía concesiones en comercio y otras cuestiones, no veía por qué esta política debía continuar.

Sin embargo, en febrero de 2017, cuando ya había asumido su cargo, Trump habló por teléfono con Xi Jinping y anunció que honraría la política de una "China unificada".

Posteriormente, en abril, recibió al líder chino en la "Casa Blanca de invierno" o Mar-a-Lago, en Florida.

En años anteriores, China ya le ha ofrecido a Taiwán una versión de la fórmula "una nación, dos sistemas" que se aplica a Hong Kong, pero la propuesta no ha sido aceptada.

Mantener las cosas como están parece ser también la posición preferida de la mayoría de los taiwaneses, quienes, según las encuestas, no se decantan ni por la eventual unificación, ni por la independencia declarada.

Aunque por cuánto tiempo, nadie lo sabe: la nueva generación cada vez se siente más taiwanesa que China y muchos también creen que la isla se está volviendo excesivamente dependiente de su gran hermano.

CHINA: LA ECONOMÍA DEL FUTURO LIMITADA POR MÉTODOS DEL PASADO

Celia HattonBBC, Pekín de la BBC nos señalaba en el año 2,015 que grandes transformaciones esperaban a China en los próximos cinco años, después de que el gobierno anunciara significativos cambios políticos en su nuevo proyecto para el pa

El fin de la política del hijo único –a partir del próximo mes de marzo– y una meta de crecimiento del PIB menor al 7,5% de 2014 –reconociendo así que la economía mantendrá un ritmo más lento de lo originalmente planificado– son los más significativos que se conocen hasta el momento.

Lea también: China anuncia el final de su política de hijo único

Y en las próximas semanas y meses, emergerán más detalles que expliquen cómo se llevará a cabo el plan de China y cuáles son sus objetivos. Vale la pena estar atento a los detalles.

El sistema de un plan a cinco años es una vuelta atrás al estilo soviético del pasado de la comunista China, pero sigue siendo una característica fundamental del gobierno chino.

A finales de 2015 conluye la doceava edición del plan quinquenal y los miembros del Partido Comunista están evaluando qué tal les ha ido y si los objetivos se han cumplido.

Sin embargo, a veces se dan situaciones en las que los árboles impiden ver el bosque, es decir, no es raro que los objetivos generales del plan que se arrojen por la ventana con el fin de lograr resultados más ambiguos.

"IRREGULARIDADES GENERALIZADAS"

La iniciativa de viviendas asequibles de China es un buen ejemplo de este patrón.

En 2010, el objetivo de construir viviendas de protección oficial fue una iniciativa clave del plan a cinco años.

En concreto, se quería construir 36 millones de viviendas subvencionadas en ese periodo. Algo que según las estadísticas oficiales, fue un éxito.

ECONOMIA PASADO

Derechos de autor de la imagenAFPImage captionChina se propuso construir 36 millones de viviendas sociales entre 2010 y 2015.

"De hecho construimos más de 36 millones de unidades subsidiadas en cinco años", explica Jiang Xuemei, investigadora de la Academia China de Ciencias Sociales.

"Y hubo un proceso aún mayor para renovar los barrios de chabolas. El objetivo fue renovar 4 millones, pero en realidad, renovamos 10 millones", afirma.

Pero una mirada más cercana a los resultados revela un panorama más complejo.

En 2014, el órgano auditor estatal de China descubrió "irregularidades generalizadas" en el programa de vivienda asequible. Aproximadamente US$ 1.470 millones de fondos malversados fue para pagar salarios, gastos de oficina y para "invertir en productos de gestión de la riqueza", indicó en un informe.

Derechos de autor de la imagenREUTERSImage caption .China quiere un crecimiento más sostenible basado en el sector servicios manufacturas de calidad y el consumo interno.

Algunas empresas obtuvieron ilegalmente 485 millones de yuanes (US$ 77 millones) por los subsidios para la construcción de viviendas que no cumplían los requisitos del plan, incluyendo residencias y oficinas.

La auditoría encontró además que 20.600 personas utilizaron documentos falsos para obtener viviendas de bajo costo.

"La corrupción existe en algunos lugares", señala Jiang. "El reto ahora es la gestión de los proyectos de vivienda actuales y asegurarse de que se utilicen plenamente ".

EQUILIBRAR LA ECONOMÍA

Los intentos de dirigir la economía en una nueva dirección formaron parte también del último plan quinquenal.

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Los líderes chinos han declarado en repetidas ocasiones que quieren alejarse de una dependencia de las exportacionesde bajo costo hacia un crecimiento más sostenible que se base en el sector servicios, manufacturas de alta calidad y el consumo interno.

¿Logró el gobierno sus objetivos de reforma económica en el marco del plan de cinco años

Derechos de autor de la imagenAPImage captionLa demanda de las exportaciones se ha reducido por la recesión económica mundial.

Técnicamente, sí. Muchos de los objetivos económicos del plan parece que se han cumplido.

"Hemos alcanzado un objetivo preliminar para reestructurar nuestra economía para centrarse más en la industria de servicios", explica Chi Fulin, el director del Instituto Chino de Reforma y Desarrollo, un centro de análisis político con sede en Hainan.

Lea también: La banca ilegal tiene en vilo a la economía china

"La industria de servicios ahora contribuye con más del 51% de nuestro PIB, más alto de lo que esperábamos", indicó.

"En segundo lugar, hemos llegado a la meta de crecimiento económico del 7% y en tercer lugar, el consumo se convirtió en el principal motor de nuestro crecimiento, que representan el 60% del crecimiento del PIB".

Derechos de autor de la imagenAFPImage caption"La industria de servicios ahora contribuye con más del 51% de nuestro PIB, más alto de lo que esperábamos".

Sin embargo, el consumo ha crecido en parte debido a que la demanda de las exportaciones se ha reducido por la recesión económica mundial.

"La reestructuración de nuestra economía no tenido éxito completo, la velocidad no es lo suficientemente rápida y la industria de servicios todavía juega una parte relativamente pequeña de la economía", dice Chi.

"Todavía enfrentamos dificultades. China se encuentra en una etapa de desarrollo donde casi hemos llegado al fin de la revolución industrial".

PERTINENCIA DEL SISTEMA

¿El sistema del plan de cinco años todavía vale la pena? ¿Hay un valor en la planificación con tanto detalle, con tanta antelación?

Chi Fulin cree que la función del plan ha cambiado, dándole un nuevo propósito.

"Los planes quinquenales de China provienen de la economía planificada que teníamos hace mucho tiempo ", dice Chi. Pero ahora , explica, "nuestro plan ha cambiado de un plan estricto a un objetivo general . 

Derechos de autor de la imagenEPAImage captionUna nueva generación de líderes chinos reconoce que muchos aspectos del desarrollo de China están simplemente más allá de su control.

"Nos estamos centrando más en las predicciones y la estrategia, y quitando los aspectos de una economía planificada a la antigua. Por ejemplo, cuando nos fijamos un objetivo para la tasa de crecimiento, sólo estamos prediciendo una tasa en lugar de decidirla".

Este cambio en el pensamiento refleja una nueva generación de líderes chinos: los que reconocen que muchos aspectos del desarrollo de China están simplemente más allá de su control.

"En mi opinión, la velocidad de nuestra transformación no ha cumplido con mis expectativas", dice Chi.

"Creo que la dificultad que enfrentamos mientras reestructuramos nuestra economía es mucho más grande de lo que imaginábamos".

¿DIPLOMACIA DE CHEQUERA? POR QUÉ LA MAYORÍA DE LOS PAÍSES DE CENTROAMÉRICA NO ROMPE RELACIONES CON TAIWÁN A FAVOR DE CHINA, COMO HIZO PANAMÁ

En reciente artículo , Arturo Wallace BBC Mundo nos dice con toda claridad que China es un país al cual ya  no podemos ignorar. 


Derechos de autor de la imagen AFP Image caption Costa Rica fue el primer país centroamericano que le han dado la espalda a Taiwán para establecer relaciones con China.

Así describió a China en junio de 2007 el entonces presidente de Costa Rica, Óscar Arias, para justificar su decisión de establecer relaciones con el gigante asiático en detrimento de Taiwán.

Y argumentos muy similares utilizó este lunes el presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, cuando anunció que su país también había decidido romper sus vínculos con Taipéi en favor de Pekín.

"Hasta el día de hoy la República de Panamá carecía de relaciones diplomáticas con la República Popular de China, un Estado que por sí solo representa el 20 % de la población mundial y constituye la segunda economía más grande del mundo", recordó Varela.

"Esta es una situación que un mandatario responsable no podía seguir perpetuando", se justificó.

¿ESTÁ PANAMÁ MARCANDO EL CAMINO PARA EL RESTO DE CENTROAMÉRICA?

La decisión parece haber sacudido a las autoridades taiwanesas, pero para muchos la verdadera sorpresa no es tanto que Panamá haya optado por estrechar vínculos con quien también es el segundo usuario más importante de su canal interoceánico, sino que haya tardado tanto en hacerlo.

¿Y por qué todavía no han hecho lo mismo los otros países de Centroamérica, donde todavía se concentra buena parte del limitado apoyo diplomático con el que cuentan las autoridades en Taipéi?

CINCO DE 20 

Efectivamente, con la deserción panameña ya son nada más 20 los países que reconocen a Taiwán como Estado soberano y cinco de ellos están en Centroamérica: Guatemala, Belice, Honduras, Nicaragua y El Salvador.

Y esta decisión no les permite tener relaciones diplomáticas con China, que considera a la isla una provincia renegada y ha hecho de su aislamiento internacional uno de los pilares de su política exterior.

Los países centroamericanos, sin embargo, decidieron no reconocer a las autoridades de Pekín luego de que estas se quedaran con el asiento de China en Naciones Unidas en 1971, en buena medida por el anticomunismo de los gobernantes de turno.

Y luego Taiwán se encargó de cultivar la relación a punta de chequera, al punto de que en la región abundan las evidencias de la generosidad de Taipéi

Derechos de autor de la imagen AFP Image caption El antiguo palacio presidencial de Nicaragua, rebautizado como "La casa de los pueblos", fue construida con dinero de Taiwán.

"En Nicaragua la mitad de los edificios públicos fueron pagados por Taiwán. También es el caso de la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador", le dice a BBC Mundo Colin Alexander, autor del libro "China y Taiwán en Centroamérica".

Según el profesor de la Universidad de Nottingham Trent, durante casi toda la Guerra Fría -y hasta bien entrados los 90- Taiwán también fue una importante fuente de apoyo financiero para las diferentes cancillerías de la región.

Y los escándalos de corrupción como el del expresidente Alfonso Portillo, en Guatemala, o el de la denominada "Cuenta Taiwán", que involucra a varios exmandatarios salvadoreños, también dan una idea del alcance de su cooperación.

Según Alexander, aunque Taiwán niega seguir practicando la 'diplomacia de chequera', la práctica -si bien no tan prevalente como antes- se mantiene.

Y un factor igual de importante tal vez sea que el mayor pragmatismo chino también le permite a los centroamericanos no tener que elegir entre las oportunidades económicas vinculadas al crecimiento de China y el dinero facilitado por Taiwán.

FLEXIBILIDAD CHINA

Efectivamente, como destaca Alexander, China se ha vuelto más flexible en su política exterior y prioriza lo económico por encima de lo ideológico.

"Un buen ejemplo es que apoyó la expansión del Canal de Panamá antes del restablecimiento de relaciones", recuerda el experto, para quien el eventual apoyo de Pekín a proyectos como el de un ferrocarril interoceánico en Honduras o un nuevo canal por Nicaragua no necesariamente pasan por la ruptura de relaciones con Taiwán

Derechos de autor de la imagen EPA Image caption Antes del establecimiento de relaciones, China ya había invertido en el Canal de Panamá.

De hecho, para Alexander, no hay que perder de vista que en materia de política exterior, lo que verdaderamente le importa a China es su relación con Taiwán, en la que los países centroamericanos son meras piezas.

Y, como ejemplo, recuerda que en 2009 tanto Panamá como El Salvador trataron de restablecer relaciones con China, y fue la propia Pekín la que les dijo que no.

La razón fue que en ese momento existía una especie de "tregua diplomática" con Taiwán propiciada por la llegada al poder de un partido menos hostil a la idea de una sola China que el nacionalista Partido Democrático Progresista.

Así que el regreso de esta agrupación al poder, el año pasado, podría presagiar otras deserciones, como la que ya consumó Panamá.

¿EFECTO DOMINÓ?

En el caso Centroamericano, Alexander cree que el candidato más probable es El Salvador, por los lazos históricos y afinidades ideológicas entre el gobernante FMLN y el gobierno comunista de Pekín.

Y el menos probable, Guatemala, que en enero de este año condecoró la Orden del Quetzal -el máximo galardón del país- a la actual presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen

Derechos de autor de la imagen AFP Image caption La presidente de Taiwán Tsai Ing-wen. visitó Centroamérica a inicios de año para tratar de consolidar los lazos.

"Seguramente el gobierno de Taiwán está bastante preocupado. Pero la pregunta que verdaderamente importa no es si otros países van a abandonar a Taiwán, sino ¿qué cambiaría si Taiwán se queda sin aliados?", dice Alexander.

"Y la respuesta es 'muy poco'. Porque el apoyo que verdaderamente importa es el de EE.UU., la UE", responde el investigador escocés.

"Los aliados que tiene Taiwán son sus aliados porque no son poderosos. No es coincidencia", concluye Alexander.

En otras palabras, tal vez a Centroamérica cada vez se le dificulte más ignorar a China.

Pero no pasa lo mismo al revés.


Escrito por

dennis falvy

Economista de la Universidad Católica con un master en administración en la Universidad de Harvard; periodista en economía .


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